lunes, 18 de enero de 2010

Lomo de cerdo con níscalos bañuscos.

Esta receta la puedo preparar en muy pocas ocasiones, ya que el níscalo es de temporada, la verdad es que no se puede reemplazar por setas o champiñón, no tiene nada que ver. Para mí es algo especial prepararlo cuando mi marido sale a dar un paseo por la dehesa de Baños y los trae a casa; poquitos porque muchos bañuscos los buscan, además de su sabor y propiedades, pasear y disfrutar del un entorno maravilloso, incomparable es el propósito de muchos.
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Comenzamos a cocinar con nuestro oro liquido ¡Está asegurado el éxito del plato!
Con nuestro aceite bañusco, como siempre, insisto
"Ntra. Sra. de la Encina" y "Aceites Milenarios"
Tanto monta, monta tanto.


Comenzamos partiendo una cebolla y una cabeza de ajos a rodajas finitas, la mitad frita, y la otra mitad cruda. ¡Ya está! No hay más secreto, más fácil imposible.












Sazonamos y sellamos (bien caliente el aceite) el lomo en el acetite que preparamos el sofrito.













En este mismo aceite (bien caliente) ponemos los níscalos y damos unas vueltas.





Aromas que no puedo mostrar en las fotos. La verdad es que disfruto en la cocina.


Añadimos los filetes









También ponemos la cebolla y los ajos

Un poco de Oporto y dejamos rehogar unos minutos.


Zanahorias







Guisantes






Unas hebras de azafrán




Agua hasta cubrirlo todo









Las patatas las ponemos pequeñitas dejándolas enteras.
Dejamos a fuego lento durante 45 minutos.




El resultado es sorprendente, os confieso que fue sobre la marcha y con lo que había en casa, la imaginación en la cocina, crear un plato es cosa de echar mano a la improvisación, a lo que tenemos. Descubrí esta receta que debería llamarse "Rebusca en la nevera" .


Sin patata se puede congelar, y en otro momento freír unas patatas y tener preparada la comida.

domingo, 17 de enero de 2010

Bendición de los animales el día de San Antón por D. Manuel Casado Huertas, párroco de la Iglesia de San Mateo, Baños de la Encina, Jaén


17 de enero, los bañuscos acuden a la Parroquia de San Mateo, Plaza de la constitución, para que el párroco bendiga a sus mascotas.
En Baños no teníamos esa costumbre, pero cuando llegó D. Manuel, nuestro párroco actual, amante de los animales, esto se ha convertido en tradición. Siempre será recordado con Copito y Lucero, sus perrillos, cada párroco deja su huella, una manera de ver la vida; el amor hacia los animales, modelo de esto D. Manuel .
Domingo día 17/1/2010 a las 13 h.
San Antón, patrono y protector de los animales.

Bendecir a los animales domésticos es una tradición que comienza durante el inicio de la etapa colonial, impulsada por los frailes franciscanos.
La tradición de referencia trata de recordar el equilibrio que debe existir entre el hombre y la naturaleza, en este caso específico con los animales.
Según sus biógrafos, San Antonio Abad, en medio de la vida austera que llevó pudo descubrir la sabiduría y el amor divinos a través de observar a la naturaleza.

De esa revelación, San Antonio Abad adquirió la costumbre de bendecir a los animales y a las plantas.


A partir de su muerte, San Antonio Abad fue invocado como protector de los animales domésticos.



La tradición traída por los franciscanos se extendió por todo el país y es así como cada 17 de enero, los fieles se dirigen a la iglesia con su animal preferido para que éste sea bendecido.




Mi Elvi como siempre de bonita.



Los perros son las mascotas más habituales en la parroquia.






Un gato enorme ¡qué bien lo cuida Marién!


Un encanto de chica, un placer ser compañeras de clase, te hace sentir aún joven.







El gato un poco asustado "Sin nombre" se abrazaba a Marién, con tanta raza canina...

En jaula nueva estaba como en corral ajeno.

Con cariño para su abuela Pilar que lo verá en el cole de las menos jóvenes.

Encarnita con Beethoven, música sí sabía, más bien ópera ¡cómo gritaba!
Los animales, sí pero ¡Fernanda qué no se te ve!
Muy monos con su Jerseys
Ramón
La ternura con que los llevaban los niños es lago que no hay nada más que mirarlos.


Da. Lina Jaume, siempre acompañada de sus perros.



Floren y Juan














Ani y Eufrasio con con su perrita Loli ¡Copitito no le quitó ojo a Loli!







D. Manuel con con Copito y Lucero
Angustias, todos conocemos el amor que siente hacia los animales
Mi querido Alejandro y su amiguito
La perrita estaba malita, Carmen la llevó para que mejorase, espero que sea así.
Jose con su perrita "Chica"


Mis vecinillos
Otras mascotas, una gallina

Juanjo y "Moli" una perrita ya mayor, tiene 13 años












Jose María Rodriguez Valle, administrador de la página de Baños, siempre trabajando para que todos puedan ver lo que acontece en Baños.

Fátima siempre tan cariñosa, a todos saluda y ama a los animales muchisimo.

Todo el que sabe amar a los animales

Niños y mayores le presentaban, por su nombre, a su mascota a D. Manuel.
¿Quién fue San Antón y por qué la secular creencia de que es el protector y patrono de los animales?

San Antón o San Antonio Abad nació en el pueblo de Comas, cerca de Heraclea, en el Alto Egipto. Se cuenta que alrededor de los veinte años, joven de buena familia, del siglo IV que, escuchando el mensaje del evangelio de "deja todo y sígueme", siguió precisamente ese mandado, vendiendo todo lo que tenía y dándoselo a los pobres. Hecho esto, optó por irse a vivir al desierto, "algo que se hacía mucho en aquel entonces", y emprender allí una vida eremita y de oración. Se dice que alcanzó los 105 años de edad.




Se cuenta también que San Antón en una ocasión se le acercó una jabalina con sus jabatos (que estaban ciegos), en actitud de súplica. Antonio curó la ceguera de los animales y desde entonces la madre no se separó de él y le defendió de cualquier alimaña que se acercara.
Esta especial atribución protectora se podría buscar en Francia y en una congregación religiosa de seguidores de San Antón: los Antoninos. Esta congregación "se hizo famosa por el cuidado a los más desfavorecidos a través de los muchos hospitales que fundaron" y gestionaron. Tal fue su fama, que "se les permitió críar cerdos para dar de comer a sus enfermos". La admiración de las gentes hacia estos religiosos fue aumentando y, tanta fue, que "las familias ricas, acostumbraban a criar un cerdo para San Antón"; es decir, "si mataban cinco cerdos, cuatro eran para la casa y uno se lo ofrecían a San Antón y lo entregaban para ayudar a los pobres".