
jueves, 18 de noviembre de 2010
domingo, 14 de noviembre de 2010
Cerro Moyano, Baños de la Encina
Paseando hacia la Playa del Tamujoso nos encontramos un camino empinado de pinos, éste nos lleva al espléndido mirador de Cerro Moyano.
Miramos hacia a bajo y el paisaje es una maravilla, el verde se deja ver más intenso con las últimas lluvias. Verde y azul se entremezclan en el cuadro que nos pinta el supremo creador.
Cuanto más lo miras, más te enamoraA mi espalda se encuentra Peñalosa, poblados de la Edad del Bronce, asomados sobre espolones naturales a los ríos Rumblar y Grande, superaron la héctarea de extensión. Se trata de poblados con terrazas artificiales sobre la ladera de los cerros, adaptados al terreno. Por lo general eligen terrenos escarpados con importantes defensas naturales y una única zona con facildad de acceso que es la que protegen mediante una linea amurallada reforzada con torres y bastiones. El urbanismo muestra una serie de casas alineadas, de forma rectangular u ovalada, sobre cada terraza, con intrincadas calles, algunas pavimentadas, que sirven a su vez como acceso a las diferentes terrazas. Estas casas, realizadas con zócalo de pizarra y techumbre plana de enrejado vegetal -encina y cañizo- y cubierta de lajas también de pizarra estaban enlucidas con barro.
sábado, 13 de noviembre de 2010
Níscalos en salsa otoño
NOS VAMOS A COGER NÍSCALOS.
Nos llamará la atención su color naranja y la forma adecuada de cogerlos es cortando la base con un cuchillo a la altura del suelo. A la hora de la recolección, muchas personas se plantean si se trata de una especie venenosa, ya que el color verde que toman en algunas ocasiones puede llevar a equívocos. Por ello, hemos de tener claro que la presencia verdosa en los níscalos es absolutamente normal.
El pie es muy pequeño y con forma de cilindro. Además, como contienen látex, cuando se rompen segregan un líquido naranja que impregna.
Cuando los vayamos a limpiar, por lo general tienen bastante arenilla, lo que tenemos que hacer con la seta es no meterlas directamente en agua, por muy sucias que estén. Si están muy, muy sucias hay una manera que es meterlas, sumergirlas y sacarlas.
BIZCOCHO DE TURRÓN DE JIJONA - todo un plagio a Tremendita
Vamos a ver la epopeya de un bizcocho. Hasta cierto punto con vida propia, con un principio y un final ¡cómo todo en la vida! Primero nace el deseo, luego el ajetreo, le damos el calor necesario para que suba bien, ¡y!!! A gozar. Al final desaparece y decimos ¡CON LO BUENO QUÉ ERA!!!!
INGREDIENTES:
200 gr. de turrón de jijona
3 huevos
150 gr. de azúcar
100 gr. de mantequilla
1 yogur natural
200 gr. de harina
1 sobre de levadura Royal
1 pellizco de sal.
Precalentamos el horno a 180º.
Ponemos los huevos con el azúcar, agregamos la mantequilla reblandecida, el yogur y el turrón en trozos y la levadura y un pellizco de sal.
Como ni tengo ni conozco la thermomix, pues la batidora de toda la vida. Mercedes te estoy destrozando un poquito la receta pero siempre tengo prisa y voy a lo rápido, lo puse todo junto y ruuuuummmmm
Buen fin de semana para todosss
miércoles, 10 de noviembre de 2010
El Castillo de Burgalimar -Bury al -Hamma - Burch al Hammam
El castillo de barro
La Tabiyya como técnica constructiva
Descripción
Tierra roja libre de materia orgánica, chino de río, cal como aglutinante y agua en formula mágica que ha permitido que este coloso después de muchos siglos, siga perfectamente en pie.
Sobre el nivel del suelo, donde aparece un hormigón muy rico en piedra de considerable tamaño que nivela la superficie, se van elevando sucesivas hiladas de este mortero, denominado por los musulmanes Tabiyya o tapial. En realidad no es otro material que el "opus caementiúum" heredado de la arquitectura romana. En cada hilada de mortero o encofrado a modo de cajón sin fondo ni tapa, que medía dos codos de altura y entre cuatro y seis codos de longitud (el codo equivale a 42 centímetros). Entre hiladas, se situaban pequeña maderas (agujas) que sostenían el encofrado de maderas y que, al pudrirse, funcionaba a modo de junta de dilatación. Podemos apreciar la huella que dejaron estos maderos en la sucesión de agujeros o mechinales que surcan todos los muros del castillo. El cajón se ayudaba de otros elementos complementarios; como el costal o vara vertical que evita que los cajones se abrieran. El material se vertía en tandas, que eran apelmazadas con un pesado pisón de madera. Acabados los muros, se remataban con un enlucido rico en cal decorado con elementos vegetales muy esquemáticos, que protegía de las inclemencias meteorológicas.
EL CASTILLO DE BAÑOS CEMENTERIO DESDE
1830, se inician los enterramientos en el Castillo de Baños y se mantuvo hasta 1928, casi 100 años.
Con motivo del Milenario se limpió el Castillo y se trasladaron los restos, que había a la vista al cementerio municipal
Nuevo blog de Baños de la Encina - "Torreón del recuerdo"

CUADERNOS DE LA MEMORIA Siglo XXI nº 1 noviembre 2010

Primer fondo documental de Tradición Oral y de fotografía del municipio
Tenía que guardarlo en la caja de mis cosas (mi blog)
martes, 9 de noviembre de 2010
Roscos calenticos - 1925 en "La Posá" Baños de la Encina

Ana Pepa siempre fue una niña muy despierta, lo cogía todo al vuelo, era de las primeras de la clase junto a sus Primas Enriqueta y Lucía. Éstas, aprendían mucho y Ana pidió a Dª Lorenza poder ir con Dª Asunción para estar con sus primas, algo que a su madre le disgustó por si Dª Lorenza se molestaba pensando que no quería ir con ella, pero por supuesto que ella entendía la afinidad de Ana Pepa con sus primas ya que no tenía hermanos/as. ¡Qué vidica, qué vidica arrastrá! -Sentandose en un tranco se mete la mano en el bolsillo y mira su mano
¿Cuánto gané en toíca la semana?
¡Cuatro patacones y medio!
¿Y pa´ gana´ cuarenta y cinco centimillos me paso berreando cúa sementé a grito pelao toíco er día?
¡Qué vidica, qué vidica!
La señorita Inés, me dice que me vaya al asilo de las Hermanas, pero eso no pue´ se´, y no pue´ se´
¿Qué recontras voy yo a pintar en el asilo, si no morirme de hambre antes de ocho días?
¡Qué no, qué no me voy al asilo, qué no!
Más el pájaro volando, unas veces con hambre y otras con frió, siempre tiene por suyo cuanto haya debajo del sol.
¡Qué no me voy al asilo, qué no! - Levantándose con ánimo sigue con su trabajo con voz renovada.
¡Roscos calentitos, que van calientes, que van quemando! (Bis).
La verdad es que era una chica lista. Aprendió a cortar y montar la ropa sin maestra, desmontaba ropa vieja y la usaba de patrón, cortaba el pelo a todo el que se dejaba, bordaba, hacía ganchillo...


