miércoles, 19 de agosto de 2026

Mi noche como primera Villana de Baños PREGÓN DEL IV CENTENARIO DE LA INDEPENDENCIA DE BAÑOS DE LA ENCINA

 Mi noche como primera Villana de Baños de la Encina

 PREGÓN DEL IV CENTENARIO DE LA INDEPENDENCIA DE BAÑOS DE LA ENCINA


17 de agosto de 2026



Este año Baños de la Encina está viviendo un momento muy especial: celebramos el IV Centenario de aquel día en que Baños consiguió el título de Villa. Cuatrocientos años de historia dan para mucho, y también para que quienes vivimos hoy en nuestro pueblo podamos sentirnos, aunque sea por un momento, parte de aquella historia.

 Y yo, la verdad, nunca imaginé que iba a formar parte de ella de una manera tan especial.

 


Cuando D. Antonio Las Heras, nuestro alcalde, me comunicó que iba a ser la primera villana de Baños, mi primera reacción fue de sorpresa. Pensé: «Pero Antonio, si yo no soy nadie». No me imaginaba a mí misma ocupando ese lugar, y mucho menos con una capa de villana y el escudo de Baños bordado.


La capa, por cierto, es una auténtica preciosidad. Fue un regalo precioso y está cosida por Loli Romero Arance, que puso en ella su trabajo y su cariño.


Yo ya participaba, junto a mis compañeras, en la pequeña recreación que se preparó para recordar lo que ocurrió hace 400 años. Para esta ocasión nació nuestro grupo de teatro, "La Villa de Baños", y allí estábamos nosotras intentando llevar al presente aquel momento en que Baños dejó de ser una aldea para convertirse en Villa.

 Y Baños se hizo Villa. Baños villa por sí y sobre sí


Pero mi papel se fue alargando un poquito más de lo que yo esperaba.

 

Primero pensé que aquello era demasiada responsabilidad. Después empecé a verlo de otra manera y acabé sintiendo un inmenso honor. ¿Por qué no? ¿Por qué no podía ser yo la primera villana de Baños?

 Y así llegó el momento de la representación.

Lo disfruté muchísimo. Los nervios estaban ahí, claro, pero también las ganas de vivir aquello y compartirlo con mis compañeras y con todo el pueblo.


Y después llegó otro momento que tampoco olvidaré: subir al balcón del Ayuntamiento. Nunca había estado allí y, de repente, me encontré arriba, junto a nuestro alcalde y junto a las compañeras que representaban a aquellos personajes de hace cuatro siglos: el alcalde ordinario, el alguacil de la Santa Hermandad, don Luis Molina de la Cerda, escribano público, y don Juan de Otalora, secretario del rey Felipe IV.

El alcalde Antonio Las Heras me presentó como realmente soy. No había otra pretensión. Soy una mujer de este pueblo, una mujer que quiere a Baños, que disfruta de sus calles, de sus plazas, de sus rincones y de su historia, pero sobre todo de su gente.



Y allí estaba yo. La primera villana de Baños. Y con toda la libertad para decir lo que quisiera.

Y eso hice.

Mi pregón quiso ser, sobre todo, un pequeño homenaje a la gente sencilla. A la gente de antes y a la de ahora. A esas personas que quizá nunca aparecen en los grandes libros de historia, pero que son las que, día a día, hacen que un pueblo siga vivo.

 Porque cuatrocientos años de historia no los hacen solamente los grandes nombres. También los hacen las mujeres y los hombres sencillos, los que trabajan, los que cuidan, los que ayudan, los que aman su pueblo y los que van dejando su pequeña huella sin pensar que algún día alguien hablará de ellos.

 Y quizás por eso tenía sentido que fuera yo la primera villana.

Y mientras estaba allí arriba, mirando la plaza y viendo a tantos bañuscos reunidos, pensé que aquello era mucho más que ponerme una capa y representar un personaje.

 Era un regalo. Un regalo, un honor que no esperaba y que voy a guardar siempre con muchísimo cariño.

 

Porque aquella noche, por un momento, yo también formé parte de la historia de Baños.

 Y qué bonito es poder decirlo: fui la primera villana de Baños de la Encina. 


PREGÓN DEL IV CENTENARIO DE LA INDEPENDENCIA DE BAÑOS DE LA ENCINA

Proclamación de la independencia de Baños de Baeza.

 Vecinos: conviene advertir que la Villa de Baños, hasta ahora aldea de la Ciudad de Baeza, hoy se ha eximido de ella, haciendo a Su Majestad la compra del término y su jurisdicción: tanto la Alta como la Baja, Civil y Criminal, mero y mixto imperio, señorío y vasallaje.

 Las penas de cámara, calumnias, mostrencos y demás rentas jurisdiccionales que antes se debían pagar a la ciudad de Baeza, desde ahora solo son nuestra responsabilidad. Queda Baños como villa por sí y sobre sí, en virtud de la escritura que se le otorgó en la Villa de Madrid a 17 de agosto de este año de 1626.

 ¡¡VECINOS, A PARTIR DE HOY CAMINAMOS SOLOS!!

 Y la Carta fue firmada ante don Juan de Otálora, aquí presente, criado del Rey nuestro Señor, su escribano y oficial mayor de la Secretaría de Hacienda. Y por dicha venta se ha pagado a la Real Hacienda 38.405.599 maravedíes de vellón, y esta Villa tiene carta de pago de ello. Y por el privilegio de su independencia, se le ha dado facultad cumplida de poder celebrar cada año, el primero de enero, su Cabildo y la elección de alcaldes ordinarios que ejerzan el gobierno de la Villa. 

Y por dicha jurisdicción ordinaria, también se podrán nombrar regidores, alcaldes de la Hermandad, alguacil mayor y demás ministros, veedores, peritos y otros oficios necesarios para el Gobierno y Administración de Justicia de esta Villa, y causa pública de ella. 

Y es que, a partir de hoy, somos villa por sí y sobre sí... y comenzamos nuestro andar como pueblo, sin ir de la mano de la ciudad de Baeza.

Ilustrísimo señor alcalde, don Antonio Las Heras; don Juan de Otalora, don Luis Molina de la Cerda; queridos vecinos: 

Buenas noches.

 Hoy celebramos cuatrocientos años de un momento que cambió para siempre la historia de nuestro pueblo. Cuando hace unas semanas sonó el teléfono en mi casa y me comunicaron que habían pensado en mí para pronunciar este pregón y para ser nombrada Villana, lo primero que me salió del alma fue decirle al alcalde: 

-¡Pero, Antonio, si yo no soy nadie! -pensé-. No soy una persona ilustre, no tengo una gran carrera... 

Y, sin embargo, cuando colgué, pensé en mi vida, en mi pueblo, en todas las personas sencillas que, sin grandes títulos ni reconocimientos, hicieron y hacen grande a Baños. 

Comprendí que quizá no hacía falta ser una persona importante para aceptar este honor. Me dije: «¿Cómo que no soy nadie? Claro que soy alguien.

 Soy una mujer de este pueblo. Una mujer enamorada de Baños, de sus calles, de sus plazas, de sus rincones, de su historia y, sobre todo, de su gente. Y acepté con un inmenso orgullo convertirme en la primera Villana de Baños. 

Y me emociona especialmente que esa primera figura sea una mujer. Durante siglos, las mujeres han sostenido este pueblo con su trabajo, con un esfuerzo silencioso que muy pocas veces ocupó un lugar en los libros de historia. 

Acepté porque quería hablar en nombre de la gente sencilla. Así que este año, cuando se celebran los cuatrocientos años de nuestra independencia como Villa, la voz del pueblo la tiene una vecina de a pie.

 Hoy celebramos cuatro siglos de HISTORIA con mayúsculas. 

Aquello fue mucho más que un documento. Fue el momento en el que nuestros antepasados decidieron escribir su propia historia. El momento en el que demostraron que este pueblo era capaz de gobernarse, de decidir su destino y de caminar con identidad propia.

Y aquí seguimos. Cuatrocientos años después. Con la misma dignidad. Con el mismo orgullo. Con el mismo amor por esta tierra.

 Y vaya si tenemos motivos para presumir. Somos uno de los Pueblos Más Bonitos de España. Lo sabemos cada vez que levantamos la vista y vemos nuestro imponente Castillo, como un eterno guardián de piedra y tapia que ve pasar la vida cotidiana de nuestro pueblo y ha sido testigo del paso de generaciones y siglos. 

Pero la verdadera grandeza de Baños no está solamente en la belleza de sus monumentos. La verdadera grandeza está en el alma de su gente. Porque ser bañusco no consiste únicamente en haber nacido aquí. Ser bañusco es llevar este pueblo en el corazón. Es emocionarse cuando suenan nuestras campanas. Es regresar y sentir que el Castillo sigue esperándonos como siempre. Es cruzarte por la calle con un vecino, llamarlo por su nombre y pararte a preguntar cómo está. 

Eso es un pueblo. 

Pero la libertad que hoy conmemoramos no se ha mantenido por sí misma. Se ha conservado con el lomo doblado, con las manos llenas de callos y con el sudor de generaciones enteras de bañuscos. 

Mi recuerdo más emocionado y mi respeto más profundo es hoy para nuestros padres, nuestros abuelos y nuestros bisabuelos. Para aquellos hombres y mujeres que trabajaron juntos, codo con codo y de sol a sol: En la aceituna. En la huerta. En la siega. En la era. En la sierra... Aquellos que padecieron madrugadas de invierno y sufrieron el calor sofocante del verano, el cansancio, el sacrificio y muchas privaciones.

Permitidme ahora hacer un alto en el camino. Quiero leeros este precioso poema dedicado a Baños que escribió mi querido amigo Antonio Bocanegra:

ATARDECER EN BAÑOS 

Castillo, iglesia, calles en roca pura 

labrada con precisa artesanía. 

Tiempos de conquistas y porfías, 

de luchas, de acciones y bravura.


 Anochece ya en Baños, con premura

 la villa ya es crisol, una alfajía

 -sombras, luces de claros mediodías-

 cinceles de gloriosa arquitectura.


 Dos mulos, como viejos dromedarios, 

descienden por la Calle de Mestanza 

con música de cascos milenarios.


 Y sus hombres de pechos muy leales,

 acabadas labores y labranza,

 bajan lentos con pasos vesperales.

Y gracias a ese esfuerzo, hoy Baños tiene hijos: médicos, enfermeros, maestros, panaderos, albañiles, abogados, camioneros, electricistas, agricultores, programadores, empresarios, deportistas, poetas y tantos profesionales honrados que llevan con orgullo el nombre de nuestro pueblo allí donde la vida los ha llevado. 

Y dentro de ese recuerdo quiero detenerme especialmente en la mujer bañusca. Las que cuidaban y cuidan de sus hijos, de sus mayores y de sus casas; trabajan en el campo y donde hace falta. Mujeres que sacaron y sacan adelante a sus familias desde el silencio, sin esperar aplausos ni reconocimientos.

 Porque un pueblo solo avanza cuando caminan juntos hombres y mujeres, compartiendo responsabilidades, oportunidades e ilusiones.

Pero cuatrocientos años de historia no son el final de ningún camino. Al contrario, son el impulso para seguir construyendo el futuro. Y ese futuro pertenece, sobre todo, a nuestros jóvenes: 

A los que han decidido quedarse. A los que han apostado por levantar aquí su proyecto de vida. A los que abren cada mañana la persiana de su negocio con la ilusión de que Baños siga teniendo vida. A quienes emprenden, arriesgan y creen que se puede construir un futuro sin renunciar a sus raíces. 

A quienes dedican su tiempo a nuestras asociaciones, a hermandades, al club deportivo y a toda esa vida social que hace que un pueblo siga latiendo.

 Y permitidme que haga una mención especial a TV Baños y PTV Baños de la Encina . Gracias a su trabajo, muchos de nuestros mayores, quienes ya no pueden salir de casa, siguen sintiendo el pulso de su pueblo, viven nuestras fiestas, nuestras tradiciones y nuestros acontecimientos a través de su pantalla.

También quiero acordarme de quienes un día tuvieron que marcharse. De quienes buscaron lejos el trabajo que aquí no encontraron. Nunca habéis dejado de ser bañuscos, porque hay lugares de los que uno se marcha, pero jamás consigue irse del todo. Y Baños es uno de ellos. 

Yo nunca he necesitado vivir en una gran ciudad para sentir que tenía una vida plena. Porque el amor a Baños no me cabe en el pecho. Me basta con cruzarme con vosotros por la calle. Con saludarnos por nuestro nombre, o por el mote, que eso también hace pueblo. Con compartir la alegría de un nacimiento. Celebrar una boda o con acompañar en una despedida.

 Ese ha sido el mayor regalo que me ha dado la vida durante estos años. Y por eso doy gracias. Porque tuve la inmensa suerte de nacer aquí, crecer aquí rodeada de mi familia y amigos, y criar aquí a mis hijos. Y he tenido la enorme fortuna de compartir con vosotros mi vida.

Dentro de otros cuatrocientos años ninguno de nosotros estará en esta plaza. Pero ojalá quienes entonces celebren este aniversario puedan decir que nosotros también estuvimos a la altura. Que cuidamos de nuestro pueblo. Que respetamos su historia. Que protegimos su patrimonio. Que mantuvimos vivas nuestras tradiciones. Y que dejamos a quienes vinieron detrás un Baños todavía mejor del que nosotros recibimos.

 Porque la historia de un pueblo no se escribe solamente en los libros. La escriben sus vecinos cada día: con su trabajo, su esfuerzo, su honestidad.

Deseo terminar volviendo al principio. Al comienzo de este pregón dije que yo no era nadie. Hoy sé que estaba completamente equivocada. Porque quien pertenece a un pueblo como Baños nunca puede considerar que es nadie. Es hijo de una historia que se ha ido forjando con los siglos. Es heredero del esfuerzo de quienes nos precedieron. 

Hoy he tenido el inmenso honor de ser la primera Villana de Baños de la Encina. Y ese será, sin duda, uno de los mayores orgullos de toda mi vida. Pues no existe reconocimiento más grande que el que te conceden tus propios vecinos.

 Miremos con orgullo nuestro Castillo. Y sintámonos profundamente agradecidos por pertenecer a esta tierra privilegiada. Porque mientras exista una sola persona que quiera a Baños como nosotros lo queremos... Baños siempre tendrá futuro.

Imagino la alegría de nuestros antepasados cuando supieron que, desde aquel día de hace hoy 400 años, Baños era una villa. 

Y hoy, cuatrocientos años después, quiero unirme a esa alegría -uniendo pasado y presente- gritando con todos vosotros:

¡Baños! ¡Villa por sí... y sobre sí! ¡Viva la Villa de Baños de la Encina! ¡Muchísimas gracias!

 

 


martes, 18 de agosto de 2026

Baños de la Encina celebra el IV Centenario de su independencia de Baeza

Una noche para volver a 1626

 Baños de la Encina celebra el IV Centenario de su independencia de Baeza 



Ayer tuve la oportunidad de viajar en el tiempo y vivir de cerca uno de los momentos más importantes de la historia de Baños de la Encina: la concesión del Privilegio de Villa en 1626.

 Grupo de Teatro la villa de Baños
José Manuel Ayas, Ana Ortiz, Rosi Royo, Resu Soriano, Cati Valera, Carmen Solana, Rosa Cofrades, Rocío Aguilera, Juana Prados, Puri Cantarero y Encina Valle,
y Manuel Martos nuestro tambor

Baños, Villa por sí y sobre sí.

 Este 400 aniversario de la Independencia de Baños de la Encina ha sido muy especial y, sobre todo, inolvidable.

 Todo comenzó con unos talleres de teatro que, casi sin darnos cuenta, nos llevaron hasta esta representación. Y qué bonito ha sido vivir todo el proceso con mis compañeros: ilusión, risas, nervios, aprendizaje y muchísimos momentos que guardaré siempre.

Y quiero hacer una mención muy especial a María José Lara, concejal de Igualdad, que ha estado a nuestro lado durante todo este camino, acompañándonos y siendo una más de nosotras en esta representación. Gracias por vivirlo con tanta ilusión y cercanía.

 Gracias también a  y a José María Cantarero, por su apoyo y por todo lo que ha aportado a este proyecto. 



 Y como colofón, casi al final… ¡me comunican que seré Villana de Honor!

Solo puedo decir GRACIAS. Gracias a todas y cada una de las personas que han hecho posible que esta experiencia haya sido tan especial.

 Me quedo con las personas, con los momentos, con los nervios antes de salir, con las risas y con la emoción de haber formado parte de algo tan nuestro.

 Participé en esta recreación histórica, que comenzó con un pasacalle y continuó con una representación teatral a cargo del grupo ‘La Villa de Baños’. Fue muy especial formar parte de una iniciativa que nos permitió recordar cómo Baños consiguió su propia jurisdicción y dejó de depender de Baeza.


La música de ‘Jara, Tomillo y Romero’ y la participación de la Asociación Ecuestre La Garrocha completaron una tarde-noche que, sin duda, quedará en el recuerdo. Una bonita forma de celebrar nuestros 400 años de historia como villa 



La historia de cómo Baños de la Encina se independizó de Baeza

Cuando hoy hablamos de Baños de la Encina, hablamos de un pueblo con Ayuntamiento propio, con su término municipal y con una historia de muchos siglos.

Pero esto no siempre fue así.

 Durante mucho tiempo, Baños estuvo relacionado y sometido a la autoridad de Baeza. Y para entender cómo nuestro pueblo consiguió convertirse en una villa independiente, tenemos que remontarnos nada menos que al siglo XIII.

 


Baños después de la conquista cristiana

 Baños de la Encina llevaba muchos siglos habitado cuando llegaron los castellanos. Su castillo, ya dominaba este lugar desde época musulmana.


 
Después de varios intentos anteriores, en 1225 el rey Fernando III conquistó Baños y la población pasó a formar parte de la Corona de Castilla.

 A partir de entonces, Baños quedó integrado en el gran territorio que tenía a Baeza como centro de poder.

Esto es importante para entender toda nuestra historia: durante mucho tiempo, Baños no fue un municipio independiente como lo conocemos hoy, sino un lugar que dependía de Baeza.

 Fuente: Junta de Andalucía; Isabel Ramos Vázquez, Memoria del Castillo de Baños de la Encina (s. XIII-XVII).



 1246: Baños consigue su propio término

 Pero Baños no tardó mucho en conseguir una situación especial.

 El 5 de junio de 1246, el Concejo de Baeza concedió al Concejo de Baños un término privativo.

 Dicho de una manera sencilla: Baeza reconocía a Baños un territorio propio para sus vecinos.


En aquel documento se describieron los límites del término de Baños. Y era un territorio bastante más grande que el que conocemos actualmente.

 El documento es uno de los más importantes de nuestra historia municipal y ha sido estudiado por el cronista de Baños Juan Muñoz-Cobo y Fresco.

 Aquella carta permitió que Baños tuviera su propio concejo y unos derechos concretos sobre sus tierras.

 Pero hay que hacer una aclaración.

 Baños todavía no era una villa independiente de Baeza.



 Tenía territorio propio y una organización concejil, pero la autoridad superior seguía correspondiendo a Baeza.

 

Es parecido a decir que Baños tenía ya una cierta personalidad propia, pero todavía no tenía todas las facultades de un municipio independiente.

 Fuente: Juan Muñoz-Cobo y Fresco, Concesión de término privativo por la ciudad de Baeza al Concejo de Baños y privilegios reales otorgados al mismo; Archivo Municipal de Baños de la Encina.

 


Los vecinos de Baños defienden sus tierras

 Poco después encontramos otro documento muy importante.

 El 28 de julio de 1287, el rey Sancho IV confirmó diversos derechos de los vecinos de Baños.

 Entre ellos estaban determinados aprovechamientos de las tierras: podían labrar, cazar, pescar, cortar madera y realizar otros usos que, según el documento, venían disfrutando desde los tiempos de Fernando III y Alfonso X


También se reconoció una dehesa para el aprovechamiento de los vecinos de Baños, con normas para impedir que personas de fuera introdujeran allí sus ganados.

 Esto nos permite entender algo muy importante.

 Los habitantes de Baños no solo vivían aquí: defendían sus tierras y sus derechos sobre ellas.


Y esos derechos iban a ser motivo de problemas y pleitos durante mucho tiempo.

 Fuente: Juan Muñoz-Cobo y Fresco; documentación de los privilegios reales conservada en el Archivo Municipal de Baños de la Encina.

 


Los problemas con Baeza

 Durante los siglos siguientes, la relación entre Baños y Baeza no siempre fue tranquila.



 El hecho de que Baños tuviera un término privativo no impedía que Baeza siguiera teniendo autoridad sobre determinados asuntos.

 Esto provocó conflictos por las tierras, los aprovechamientos y los límites.

 


Los estudios históricos han localizado incluso conflictos por tierras de Baños desde la Edad Media, y existen referencias a actuaciones de Baeza …

Esta historia me ha costado trabajo entenderla y más aún resumirla para que se pueda leer de forma sencilla. Mi intención no es hacer un estudio histórico, sino contar lo que he podido aprender para que todos podamos entenderlo.

 Si alguien encuentra algún dato que deba rectificar y puede aportar una fuente que lo demuestre, lo haré con mucho gusto. También se aprende corrigiendo, y lo aprendido queda en el blog.

El privilegio de villazgo (1626)



    • Baños obtuvo su independencia jurisdiccional en 1626 , dentro de la política de venta de jurisdicciones impulsada por Felipe IV.


    • La villa justificó la petición alegando los abusos y molestias sufridas bajo la jurisdicción de Baeza, un argumento común en los procesos de exención


El elevado coste económico de la independencia

La medición de su término le atribuyó 16 leguas, lo que elevó el precio del villazgo a más de 38.405.599  maravedíes de vellón, una cantidad desproporcionada para la villa.
    • Tras años de negociaciones, la Corona redujo la cuantía a 16.855.312 maravedís, aunque el pago continuó durante décadas. 
Y Baños se hizo Villa
!Baños Villa por sí y sobre sí!