
Hoy si queréis me podéis acompañar y daros un paseo por Sierra Morena. Vamos toda la peña de amigos a corretear por un tramo de nuestra sierra. Algo increíble que siendo bañusca no conociese, pero nunca es tarde, la berrea algo que jamás disfruté en directo. Me sorprendía al pensar en los once meses de abstinencia de estos bellos animales, e iba igual que un niño de pocos años absorto en todo cuanto pudiese contemplar. No soy mujer que entienda de campo, pero sí de la dotada hermosura de la madre naturaleza
Una entrada donde sé que no podre detallar tantas emociones, los diversos colores que contemplábamos y que me dejaban atónita etc. Cada cual con las imágenes que dejo, deje volar su imaginación. Siendo de Baños nunca paseé por esos términos por lo que fue asombroso.
El verdor de matorrales y encinas mezclado con el pasto amarillento era como una pintura que dejaba las pupilas tiritando,y la vida se hacía latente en los animales que habitan esta bendita tierra.


Llegamos al Nacimiento El Gorgojil. Nunca había pisado aquí, si oído hablar de su agua
Una parada obligada, un tente- empié y seguiremos la ruta
Vamos parando para disfrutar del paisaje y escuchar la berrea, el pueblo de Baños imprsionante siempre, lo mires por donde lo mires.
Pincha y agranda las fotos es igualito que un cuadro
Curioso el poni nos mira, dónde irán estos revoltosos pensaría, la verdad es que era tanta la emoción que no parábamos de cascote-ar y reir
Nos detenemos una vez más con estas vistas, el pueblo de Baños y el Embalse del Rumblar; eso ya es que quitaba el hipo. Dentro del alcance de mi cámara os muestro lo que yo contemplaba.
Como no enamorarse de estos paisajes. Cuando miras dices "Quién puede dudar de la grandeza del Creador"
El atardecer ya fue de película y una película fue la tarde
Las distintas tonalidades, el dorado, verde, añiles y rojizos en un gran gama. Un tapiz único

Ya sin imágenes por falta de luz del paisaje y por respeto a la intimidad de mis amigos y ser privadas; puedo contaros como en la noche los ciervos se acercaban a los toros bravos y compartían comida sin ningún recelo, como paseaban y hasta nos miraban curiosos y recelosos.
Siento que no soy capaz de narrar la belleza de esa noche; un manto de estrella en un cielo inmensamente bello, una luna creciente que lucía en la oscuridad pavoneándose de su hermosura, ella celestina de enamorados, guardiana de secretos y portadora de recados. El Santuario de La Virgen de la Cabeza en el fondo te atraía y hacía sentir la presencia divina.
En la noche la berrea era más sobrecogedora, que sucede y como la naturaleza gobierna su casta.
Cenamos en el Pantano de la Lancha y compartimos nuevamente viandas y risas. Sabéis lo mejor de todo fue compartir todo con todos, en todos los sentidos.
Así fue y más.
2 comentarios:
que bien lo pasasteis tod@s menudas fotos mil gracias por compartirlas bella entrada un abrazo con cariño de una bañusca
QUE BONITAS FOTOS,IMPRESIONANTE LA SIERRA CON LA PUESTA DE SOL EN EL HORIZONTE Y BAÑOS DESDE ALLÌ DESCONOCIDO,PARA MÌ,PERO COMO SIEMPRE
BONITO DESDE CUALQUIER POSICIÒN
GRACIAS
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