lunes, 6 de enero de 2014

Cabalgata de Reyes Magos de Baños de la Encina 2014, La magia llega y Burgalimar recorre las calles con los Magos en su interior


 Justos siempre se puede
 Una noche llena de magia, todo comienza con nuestras cartas, en ellas le pedimos que no se olviden de nuestro pueblo, de nuestros niños,  para que no se pierdan les decimos que se fijen bien en nuestro emblema UNA FORTALEZA MILENARIA CON UNA ESTRELLA QUE BRILLA les guiará, Y UNA BANDERA AZUL LLENA DE ESTRELLAS, ESPAÑOLA, ANDALUZA Y BAÑUSCA  HONDEAN ORGULLOSAS SOBRE SU TORRE DEL HOMENAJE, no tiene perdida.







Noche del 5 de enero
Melchor, Gaspar y Baltasar
  visitaron las calles de Baños de la Encina antes de pasar la noche repartiendo regalos. 
 La cabalgata en una noche mágica, porque siempre que lo deseemos ellos vendrán, y las sonrisas serán, y el corazón palpitará
Los caramelos serán tan grandes como personas y se esparcirán por la calles
 No lo puedo creer, nuestro castillo de Burgalimar sin saber como cobra vida y recorre las calles de esta villa
 Sus Majestades van sobre la Torre del Homenaje y reconozco las banderas que lo identifican
 Me cuesta llegar hasta ellos
 Como puedo, creo que muchos que saben lo que busco me facilitan  llegar hasta el castillo
 Sus majestades y sus pajes, es increíble, no solo consiguieron llegar si no que algo inamovible se esta moviendo por todas nuestras calles
 Sí ellos lo consiguieron
 Pequeños y mayores les siguen
 Parece un cuento, y de todo corazón les pido que nos llenen de esperanza y nos traigan trabajo, BAÑOS LO NECESITA MAJESTADES
 ADIÓS NO OS OLVIDÉIS!!!!!!!!!!!!!!!!!
  En el libro escrito por el papa Benedicto XVI sobre Jesús de Nazaret, «La infancia de Jesús», destaca que los Reyes Magos probablemente no venían de Oriente, como se ha creído tradicionalmente, sino de Tartessos, una zona que los historiadores ubican entre Huelva, Cádiz y Sevilla (Andalucía, España). En ningún momento el Santo Padre dice que «los Reyes Magos fueran andaluces, lo que explica el Papa es que los magos no eran otra cosa que buscadores de la verdad. Representaban a todos los hombres buscadores de Dios de todos los tiempos y de todos los lugares y eso incluía a todo el mundo hasta entonces conocido y cuyo límite occidental era Tartessos, en la península ibérica», explica. Al mencionar a Tartessos, Benedicto XVI se refiere a este límite geográfico que tenía el mundo en el siglo I a. C, «los Magos son de Oriente pero que en esa inquietud por buscar a Dios están representados los hombres buscadores de Dios de todos los lugares y de todos los tiempos»

 Buscaban al Niño y lo encontraron en la Parroquia de San Mareo
Magnifica fotografía de Encarna Ortega
 Jesús nació en Belén de Judea en tiempos del rey Herodes. Entonces, unos magos de Oriente se presentaron en Jerusalén preguntando: «¿Dónde está el Rey de los judíos que ha nacido? Porque hemos visto salir su estrella y venimos a adorarlo.» 
Al enterarse el rey Herodes, se sobresaltó, y todo Jerusalén con él; convocó a los sumos sacerdotes y a los escribas del país, y les preguntó dónde tenía que nacer el Mesías. 
Ellos le contestaron: «En Belén de Judá, porque así lo ha escrito el profeta: "Y tú, Belén, tierra de Judá, no eres ni mucho menos la última de las ciudades de Judá, pues de ti saldrá un jefe que será el pastor de mi pueblo Israel."» 
Entonces Herodes llamó en secreto a los magos para que le precisaran el tiempo en que había aparecido la estrella, y los mandó a Belén, diciéndoles: «Id y averiguad cuidadosamente qué hay del niño y, cuando lo encontréis, avisadme, para ir yo también a adorarlo.» 
Ellos, después de oír al rey, se pusieron en camino, y de pronto la estrella que habían visto salir comenzó a guiarlos hasta que vino a pararse encima de donde estaba el niño. Al ver la estrella, se llenaron de inmensa alegría. Entraron en la casa, vieron al niño con María, su madre, y cayendo de rodillas lo adoraron; después, abriendo sus cofres, le ofrecieron regalos: oro, incienso y mirra. Y habiendo recibido en sueños un oráculo, para que no volvieran a Herodes, se marcharon a su tierra por otro camino.
Santo Evangelio según san Mateo (2,1-12)


No hay comentarios: