domingo, 23 de noviembre de 2025

Baños de la Encina “El feminismo se viste de flamenco”. En conmemoración del Día Internacional contra la Violencia de Género

 Baños de la Encina. La Concejalía de Igualdad, de la mano de María José Lara, apuesta con fuerza por el flamenco como herramienta de sensibilización, el 22 de noviembre el Auditorio Municipal vibra con “El feminismo se viste de flamenco”. En conmemoración del Día Internacional contra la Violencia de Género

Asociación Cultural Flamenca: Peña Flamenca "Antonio Laruta". llena el escenario de emoción
El arte se convierte en voz contra la violencia de género y en un homenaje a la igualdad, mostrando cómo el flamenco también evoluciona para reivindicar derechos y libertad.
Hoy más que nunca siento cómo la cultura puede transformar, sensibilizar y acompañarnos en la lucha por una sociedad más justa.

Video de Faustino Céspedes y su poemahttps://youtube.com/shorts/ld1_iAQw0YE?feature=share



Anabel Zamora Álvarez, junto a su hermana Agustina Zamora Álvarez, acompañadas al toque Juan José Gutiérrez "El Calao" .
El arte se convierte en voz contra la violencia de género y en un homenaje a la igualdad, mostrando cómo el flamenco también evoluciona para reivindicar derechos y libertad.



La Asociación Cultural Flamenca: Peña Flamenca "Antonio Laruta". llena el escenario de emoción con la voz de Agustina Zamora Álvarez, acompañada al toque Juan José Gutiérrez "El Calao"

En Baños de la Encina, el Auditorio Municipal fue la mejor manifestación que he vivido. Fue una reivindicación de paz y armonía, una iniciativa fantástica por parte de la Concejalía de Igualdad. Yo lo viví con emoción, con el corazón abierto.

Si soy feminista, lo soy de verdad; no a medias. Porque no se puede decir que se quiere justicia e igualdad si no se defiende desde lo más propio, desde cada acción, cada palabra y cada gesto. Así es como quiero manifestarlo: con claridad y sin miedo, porque el flamenco, la música, la cultura y la vida misma nos enseñan que luchar por la igualdad es un acto de amor y de respeto hacia todas las personas.

Fue un momento que me hizo sentir parte de algo más grande, de una comunidad que cree en la justicia, en el respeto y en la libertad de vivir sin violencia.

Juan José Gutiérrez “El Calao”: guitarra y corazón en la Peña Antonio Laruta

Juan José Gutiérrez, “El Calao”, nació en Linares en 1981 y desde joven se dejó llevar por la guitarra flamenca, formándose con grandes maestros de Jaén y Córdoba. Su talento lo ha llevado a acompañar a numerosos cantaores y bailaores en concursos, festivales y ciclos de flamenco.

Pero lo que realmente lo define es su amor y compromiso con la Peña Flamenca Antonio Laruta de Baños de la Encina. Allí ha dejado su sello en recitales y en el Festival Cal y Cante, acompañando con pasión a artistas locales y poniendo la guitarra al servicio de la cultura y la tradición de su pueblo. Para “El Calao”, tocar en la Peña no es solo un concierto: es una forma de mantener viva la esencia del flamenco en su tierra.


La Peña Flamenca Antonio Laruta

La Peña Flamenca Antonio Laruta es un lugar muy especial en Baños de la Encina, donde el flamenco se vive y se comparte con todos. Forma parte del Circuito Andaluz de Peñas Flamencas, lo que permite que nuestro pueblo esté conectado con otros lugares y que artistas increíbles puedan venir a tocar aquí.

Su nombre viene de Antonio Céspedes, “Laruta”, alguien muy querido en la historia del flamenco local. La peña organiza conciertos, talleres y su famoso festival “Cal y Cante”, que se ha convertido en una cita imprescindible para los amantes del flamenco.

https://youtube.com/shorts/ld1_iAQw0YE?si=Mf3bBsYUPeBOwrVx

viernes, 21 de noviembre de 2025

Devorada por Saturno

 


Saturno devora a sus hijos porque teme que le arrebaten el poder. Esta pintura me impacta profundamente.

Nunca es tarde: vuelven las letras, vuelve el aprendizaje que un día ignoré.
Sin entender de pintura, mis ojos se clavan en el lienzo y mi mente analiza el cuadro, el poder, ese deseo de no perder jamás el control absoluto.

Y yo, hija de Saturno, me siento devorada.
Es una sensación extraña, pero fiel, si necesito una imagen que lo defina.

Sin embargo, renacer es mi meta. Ser libre y volver a empezar.
Te contaré mis cosas, ahora que vuelves a mi vida después del olvido,
y caminaremos juntos mientras acomodo, por fin, mis propias cosas.


domingo, 16 de noviembre de 2025

Más allá del miedo: cuando un relato no gana y vuelve a casa, a mis propias cosas en Baños de la Encina

 

MÁS ALLA´DEL MIEDO

“A veces las historias no ganan concursos, pero sí encuentran un hogar. Este relato vuelve a mí para ser publicado aquí, donde realmente pertenece.”



Casi vivíamos en la calle. Juanita, con ayuda de María Angustias, liaba con pesadumbre la larga soga que aún quedaba sobre el suelo quebrado. No era nada fácil conseguir la soga, pero Victorio, el padre de Juanita, era un buen hombre y le hizo un buen regalo para nuestros juegos; ella la guardaba, pero era de todas, o eso entendíamos nosotras, en la bolsa escritos nuestros nombres: Juanita, Anita, Mari y María Angustias. ¡No todas tenían semejante comba! Yo había conseguido aguantar más que ninguna el duble —ese cambio de velocidad y ritmo que hace tan atractivo el juego—. Yo saltaba el volteo de la soga más deprisa que las otras mientras las demás contaban: uno, dos… Llegué a cincuenta. Era como ganar el trofeo de los chicos jugando al fútbol; nunca hubo corona de laurel para esta competición de chicas, una larga cola donde todas saltábamos con destreza y rapidez, solo aquella onza de chocolate con la Virgen de la Cabeza en el centro, que mordíamos con cierta lástima, colocada sobre un pedazo de pan. Era nuestra merienda habitual, la que proporcionaba a nuestros pies impulsos inimaginables. Pedrín era el amor secreto de todas nosotras. Un secreto compartido, íbamos las cuatro juntas donde él estuviese solo por mirarlo; él solía observar a veces con entusiasmo nuestro juego. Creo que siempre se quedó con las ganas de saltar, pero claro, como era cosa de chicas, solo lo decían sus ojos. En alguna ocasión, Pedrín y algún que otro chico sí que dieron la comba, pero los chicos eran muy brutos e intencionadamente daban tan fuerza y violencia a la soga que nos producía unos verdugones de espanto en las piernas, por eso el rechazo a que los chicos jugaran con nosotras, sobre todo los dubles. Siempre jugábamos en la esquina junto al letrero de la pared, que ya sabíamos leer: Calle Amargura. Como mucho, bajábamos a la calle de abajo, pero aquella mujer de moño y pelo blanco salía a protestar por nuestros gritos en los juegos. La recuerdo sin nombre, fría y malhumorada, resurgía como de la nada, encorvada, vestida de negro y gritando que nos marchásemos de allí; de esa casa nunca salía nadie más, aunque alguna vez, de puntillas, miramos por la ventana por ver si tenía compañía. Siempre estaba sola. Calle Amargura. Estaba acostumbrada a leer aquel letrero todos los días, aunque no comprendía muy bien su significado por mucho que lo leyera o dijera en voz alta.

Aquella tarde de juegos había sido más larga de lo acostumbrado. Comencé a sentir frío. Era aviso de que era la hora de volver. Agonizaba la tarde y, sin reloj alguno, sabía y asumía con desgana el  regreso a casa. El trayecto era corto, solo tenía que subir la calle y torcer la esquina; tardaría unos minutos. La ropa estaba como mojada por una fina mollina que apenas noté al principio, pero que poco a poco se fue intensificando. El húmedo viento calaba los huesos, penetraba muy dentro, la escasa y desgastada ropa de abrigo no alcanzaba a amedrentar al impasible invierno, las gastadas ropas, heredadas de unos hermanos a otros, más que tela parecían papel. Mientras caminaba a buen paso, sentía el roce de mi pelo recogido, eso creía, en una cola de caballo; ésta iba de un lado a otro como el péndulo de un reloj. Las trenzas de María, que me acompañaba junto a las otras, casi volaban y su cuerpo apenas se sostenía. María Angustias y Juanita ya habían desaparecido. ¿Qué estaba pasando? Algo me sujetaba y no me dejaba avanzar en mi huida; la intranquilidad me invadió. Cuanto más corría en medio de la penumbra mejor distinguía paredes y tejas, que parecían bailar y avanzar a mi par. Era como si fuésemos una sola cosa; cuanto más corría yo, más deprisa, ellas. No quería mirar hacia arriba e intentaba solo mirar el suelo. Faltaba poco para llegar. Apenas a unos pasos de la puerta, sentí un crujido, como si se abriera un hueco, no sé si en el suelo o en el cielo. Antes de mirar al suelo, percibí un hedor insoportable procedente de algo invisible, pero real, algo intentaba abrazarme o engullirme. Deseaba escurrirme, escapar, deshacerme de aquella textura viscosa. El tiempo parecía haberse detenido o, quizás, si avanzaba era sin sentido ni orden alguno.

Como a cámara lenta, conseguí entrar en casa y librarme de esa sensación. Ya nada era igual, todo era de una lentitud abrumadora que no entendía. Un grito ahogado en lágrimas apenas salía de mi garganta: ¡mamá! —mascullé— Unos cálidos brazos se deslizaron sobre mi cuerpo rodeándolo; eran cálidos y un agradable olor me envolvió. Por fin me sentía a salvo. El miedo desaparecía. Quería explicar con la mirada lo ocurrido: que, mientras corría, había advertido una presencia sin forma, sin rostro, solo unas largas manos ennegrecidas que se alargaban por encima de mí e intentaban atraparme. Mi boca, incapaz de pronunciar un grito, una palabra; mi cuerpo, impotente, casi paralizado, sin un movimiento, sin un gesto, inmóvil. Volví de nuevo a la calle buscando no sabía qué, Perdida la noción de la realidad, me sentía confusa, atrapada por el pánico. ¿Por qué estaba todo tan oscuro? Los negros ojos de María me miraban llenos de angustia y confusión. Las dos, apretadas una contra la otra, compartíamos el tacto, la presencia de aquello que nos enclaustraba en su aspereza y pestilencia. Éramos como dos sacos empapados y nauseabundos en medio de la cerrada oscuridad. ¿Qué era aquello? Debimos quedarnos dormidas por aquel amargo brebaje que nos acercaron a la boca. Por la cuadrícula del envoltorio que nos cubría, una penetrante luz nos trasladó a un lugar extraño; hacía mucho, mucho frío. Era un lugar habitado por solo niñas, innumerables, incontables niñas y separadas en grupos, rubias, morenas, pelirrojas… Algo recorría mi cuerpo; no sé qué era, daba tanto asco…, yo quería gritar, pero no tenía voz, no, no quiero ni puedo recordar más, ¿quién podría creerme? Pero, no, recordar es revivir. No. Sé que pasó tiempo, no sé cuánto, apenas podía recordar la sensación de libertad y nuestros juegos. Aquel lugar era sombrío, todo se percibía en blanco y negro, no había colores. A partir de aquel suceso aquellas manos negras solo aparecían cuando la noche llegaba, noche tras noche.

Saltábamos a la comba y la tarde daba para un buen rato. Al pasar mi madre, me recordó con insistencia la misma advertencia: "Cuando se oculte el sol y llegue la noche, debes correr a casa porque los Embargos vienen por los tejados y te pueden llevar en su saco. Son feos y tienen las manos muy largas. Tú corre, corre y no mires a los tejados, solo corre". Aquella advertencia era habitual en todas las madres; si todas nos repetían lo mismo, es porque era verdad, no me cabía duda alguna. Los últimos minutos de juego ya no eran disfrutados con tanta intensidad porque se iba a hacer de noche, y el pánico, un día más, se apoderaría de nosotras. No sé si merecía la pena o no aprovechar tanto la tarde. Cuando saltaba, miraba al cielo y decía: un ratito más. Pero todo volvía a repetirse como rebobinando una película.

Suena el despertador, empapada en sudor frío, de nuevo comprendo que todo lo vivido es un mal sueño, una pesadilla, nada es real. El mismo sueño vuelve una noche tras otra. Atrapada entre ensueño y realidad, escucho la voz de mi madre: "Vamos, vamos", mi madre mete prisa porque se hace tarde para la escuela. La cobija de la cama está en el suelo, el tigre grafiado en la manta casi me mira con sus dientes afilados, y mi madre la recoge murmurando: “¡Cómo no se va a resfriar si pasa toda la noche destapada¡". Ella tiene prisa, vende en el mercado la hortaliza que da nuestra huerta y no se puede esperar a que yo me vista, sale corriendo mientras insiste: "Cámbiate la camiseta, que esos puños están negros en vez de blancos, y las braguitas".

Nunca me fue fácil, el ponerme la camiseta me ahoga y siempre lo de atrás me cae delante. Por más que lo intento, las mangas llegan casi al codo por mucho que estiro, pero eso es bueno, dice ella, es porque he crecido. Lo de las braguitas es aún más difícil; los dos pies entran por el mismo hueco y lo tengo que hacer varias veces. Algunas veces voy incómoda todo el día. El uniforme y los zapatos colegiales y una va perfecta, “¿Qué sabe nadie lo que va dentro?” —suele decirme—, eso ya lo dice con un tono de voz más apenado. Mi madre no miente nunca, nunca se queja y siempre sonríe para darme aliento. Y saldremos una vez más del colegio y nos quitaremos el uniforme de las monjas, y los zapatos colegiales, solo para el colegio, que en la calle se rompen. "Cuesta mucho dinero, hija, y luego no podemos". Me los quito siempre de prisa, con premura, y si veo un roce en el zapato le doy con el dedo y el betún marrón para que mi madre no se preocupe y los vea nuevos. Volveré a ponerme los zapatos más viejos y los desgastados leotardos zurcidos con primor en las rodillas y de los que apenas se nota el arreglo.

Por fin volveremos a ser libres todas juntas con nuestros juegos. La calle es el mejor lugar del mundo. Podremos crear brillantes de colores rompiendo con una piedra las botellas que encontramos en la cantera, una lata llena de cada color, transparentes, ámbar, son bonitos los verdes esmeraldas, somos ricas. Ya entrada la tarde, volveremos a la soga, a la comba, todo volverá a su curso, a su rutina. Solo cambiará la hora de ocultarse el sol, y los juegos se alargarán más o menos. Cuando anochezca, volveremos a mirar a los tejados y correremos al refugio del hogar.

Hoy escribo un cuento o relato corto. No, yo no soy escritora y al intentar escribir algo no logro ideas claras con mucho sentido, porque todo se mezcla hacia detrás y adelante. Vuelve con el mismo ímpetu la inquietud que sentía por entonces. Era la única arma con la que nuestras madres nos podían proteger: el miedo. ¿Pensar que todo era un invento? Cuanto ellas te decían, hoy cobra contexto y te hace pensar. Eran adivinas del tiempo, o eran miedos establecidos de una generación a otra. "Ten cuidado, no te pongan algo en el vaso", y ahora ves en los datos que puede pasar, no era una mentira, no era un invento su consejo "no vayas sola". Esos hombres del saco y embargos existen, y son tan reales, aparentemente normales. Las chicas siguen perseguidas por Embargos de manos ennegrecidas. Existen y muchas chicas no pueden volver a casa, aquellas que jamás son encontradas. ¿Dónde van? ¿Qué sucede? La historia no cambia, y vuelve ese sueño cada noche. Y yo sigo corriendo.


Participante del LI Concurso Internacional de Cuentos Puente Zuazo convocatoria 2025

Este relato no ganó el concurso, pero tampoco se rindió. Así que se mudó a mi blog para vivir su mejor vida


A veces los relatos caminan solos hacia los concursos como si buscaran una........... aprobación que, en el fondo, no necesitan. Compiten, esperan, se miden con otros. Y luego vuelven, sin premio, pero no derrotados. Regreso diferente, más mío, más sincero.
Quizá porque las historias no nacen para ganar, sino para encontrar su lugar. Y el mío, mi voz, mi rincón está aquí, entre mis propias cosas, en Baños de la Encina uno de los pueblos mas bonitos de España.
Al final, lo que no reconocen los jurados lo reconoce el corazón: que escribir es vencer el miedo.


sábado, 15 de noviembre de 2025

Baños de la Encina recibe un taller de teatro por iniciativa de la Concejalía de Igualdad y con apoyo de la Diputación de Jaén


 

Una experiencia teatral que deja huella

Estos días he participado en un Taller de Teatro en Baños de la Encina y ha sido una experiencia muy especial. A través de diferentes dinámicas, hemos trabajado la reflexión personal, la expresión y la creatividad, tocando también temas como la igualdad y el papel de la mujer, com centro de la actividad.

El taller estuvo guiado por Pedro Lendínez, que supo acompañarnos con mucha sensibilidad y profesionalidad, creando un ambiente cercano y cómodo para todo el grupo.

Quiero dar las gracias a todas las personas que participaron, porque entre todas conseguimos que estos encuentros se convirtieran en algo enriquecedor y muy humano.

Sin duda, ha sido una actividad que me llevo conmigo, por lo que aporta y por lo bien que se comparte.


Pedro Lendínez: presentación

Pedro Lendínez es guionista y dramaturgo, con trabajos en proyectos como Campeones 2 y experiencia reciente como script supervisor en Todo lo que nunca fuimos. Dirige la productora La Patinadora Films y trabaja como productor ejecutivo independiente.

Ha creado y dirigido el Festival Nacional de Cine de Sorihuela del Guadalimar y cuenta con más de veinte años de trayectoria como actor, director de escena, coach actoral y productor en teatro y cine.

Su visita ha sido un verdadero lujo. Hemos aprendido mucho de su experiencia y de la manera cercana y clara con la que comparte su trabajo.

Mi agradecimiento a Pedro Lendínez por su dedicación y a María José Lara, concejala de Igualdad, por acercarnos a la cultura y al teatro.
Gracias también al Ayuntamiento y a la Diputación de Jaén por hacer posible esta iniciativa.




Un instante de creatividad y expresión en el escenario


Las imágenes que comparto no buscan ser solo un registro literal del taller, sino reflejar cómo lo viví y sentí. Son un poco abstractas, porque en ese espacio teatral solo existíamos nosotros y el momento: un mundo en el que todo se centraba en la actuación, la emoción y la concentración de quienes participábamos. Cada gesto, cada mirada, cada instante tenía su propio peso, y mi intención al editar estas fotos fue capturar esa intensidad, esa sensación de estar completamente inmerso en el teatro. Así, lo que se ve en las imágenes es más una experiencia interna que una simple representación externa: mi manera de contar cómo se sentía estar allí.


Aunque suelo hacer fotos, en esta ocasión estaba más centrada en lo que estaba viviendo. Mis expectativas no tenían nada que ver; fui allí a buscar, estar y vivir, y terminé experimentando algo distinto, más completo. Esto es lo único que voy a compartir y contar desde mi experiencia, y espero que podamos repetirla.





martes, 11 de noviembre de 2025

II Podcast Intergeneracional en Baños de la Encina Jaén con alumn@s de 1º de ESO del IES Bûry Al-Hamma. Retomar Mis propias cosas


Retomar Mis propias cosas me cuesta. Desde que perdí a mi amiga, me resulta difícil hablar de lo que vivo en primera persona. Mi alegría no es la misma, y durante un tiempo preferí apartar esa parte emocional, escribiendo desde otro blog, con un tono más “periodístico”. No soy periodista ni cronista, pero contaba en plural lo que se hacía, cómo se hacía… como si eso me protegiera un poco.

Aun así, siento que necesito volver a escribir desde mí, desde lo que realmente soy. Por eso quiero compartir esta experiencia en la que participo: mi primer pódcast. Es mi manera de dar el pistoletazo de salida, de volver a contar mis vivencias, tan sencillas como mi humilde vida en uno de los pueblos más bonitos de España.

Hoy siento que vuelvo a abrir una ventana que había cerrado por miedo. No sé si todo será igual que antes, pero sí sé que quiero volver a mirar la vida con mis propios ojos… y contarlo, como siempre, con el corazón.





II Podcast Intergeneracional en Baños de la Encina Jaén con alumn@s de 1º de ESO del IES Bûry Al-Hamma


El pasado 7 de noviembre de 2025 tuve la oportunidad de participar en la segunda edición del Podcast Intergeneracional en Baños de la Encina, una preciosa iniciativa impulsada por la Concejalía de Igualdad, María José Lara, y con la colaboración de la Diputación de Jaén.

 

Fue una experiencia muy especial compartida con alumn@s de 1º de ESO del IES Bûry Al-Hamma y con tres mujeres maravillosas de nuestro pueblo: Mª Josefa La Rubia, Rosa Cofrades y Sonia González y esta que escribe Ana Ortriz.

Juntas compartimos nuestras historias, llenas de esfuerzo, ilusión y empoderamiento, en un encuentro que nos permitió conectar generaciones y reflexionar sobre la importancia de la igualdad, la educación y los valores que nos unen como comunidad.


Quiero agradecer especialmente a María José Lara por impulsar de nuevo este bonito proyecto; a Marisa Arboledas, técnico de Juventud, por su implicación y entusiasmo; a Mari Carmen, de la empresa Activa-T, por su gran trabajo y dedicación; así como a la directora del IES Bûry Al-Hamma y a todo su profesorado, por su colaboración y por hacer posible esta enriquecedora experiencia junto a su alumnado.

Queridos alumnos de 1º de la ESO,
fue un verdadero placer que nos escuchaseis, que participaseis y que hicieseis tantas preguntas. Vuestra curiosidad y entusiasmo nos llenan de esperanza, porque sois vosotros quienes, con vuestra energía y ganas de aprender, construiréis un futuro más justo e igualitario.

A la directora y a todos los profesores: en vuestras manos está la educación y la formación de estas nuevas generaciones. Gracias por enseñarles con dedicación, por fomentar la igualdad y por sembrar en ellos los valores que harán de nuestro mundo un lugar mejor.

El futuro está en buenas manos, y eso nos llena de ilusión.

 

 Fue una jornada llena de emoción, cercanía y aprendizaje 

Encontrarme con estas mujeres, escuchar sus historias y aprender de cada una ha sido un regalo. Una experiencia tan enriquecedora como humana.

 Muy pronto podréis escuchar el podcast completo y revivir con nosotros este encuentro tan inspirador.

Rosa Cofrades, primera mujer concejal en Baños de la Encina, algo que puede llevar a gala con todo orgullo. Gran mujer, buena persona y además amiga. Su ejemplo abrió camino para muchas, demostrando que la valentía y la dedicación no tienen género. Mujeres como ella dejan una huella imborrable en nuestra historia y en nuestro corazón.

Fue muy bonito reunir a distintas generaciones. Mª Josefa La Rubia nuestra querida Dª Pepita, farmacéutica de Baños hasta no hace tanto, es una mujer de su tiempo y del nuestro, bastante empoderada para lo que vivía una mujer de aquella época. Antes no se solía tutear a las personas mayores; el “doña” era algo que se adhería a la persona, y así lo aprendíamos desde pequeños. Yo nunca me habría atrevido a quitarle ese “doña”. Ella disfrutó mucho de la experiencia.

Sonia, como representante de la nueva generación, encuentra hoy menos obstáculos gracias al trabajo y esfuerzo de tantas mujeres que abrieron caminos antes que ella. También es fruto del empeño y dedicación de sus padres, que han apostado por su formación y por su independencia. Es hermoso ver cómo el legado de quienes nos precedieron permite que las nuevas generaciones puedan avanzar con más libertad y confianza.

Mi curriculum 💕Licenciada en el Hogar, por vocación y circunstancias.

Nací en una familia obrera, humilde, donde éramos cinco hermanos. En mi casa nadie preguntaba qué queríamos ser; simplemente se asumía: yo sería una buena mujer de su casa. Y lo fui y lo soy. Me formaron con esmero en el arte del cuidado, la limpieza, la entrega y el silencio.

No fue una imposición, fue lo que tocaba. Aprendí a bordar, a preparar un ajuar… y a ser la primera en levantarse y la última en sentarse.

Mi vida ha sido una carrera sin título, sin sueldo, sin vacaciones ni pensión. Siempre de guardia. Pero con amor, del de verdad, porque así me enseñaron que debía ser. El amor todo lo podía, sin protestar.

Con el tiempo, cuando mis hijos eran menos pequeños, sentí que aún había tiempo para mí. Me acerqué al centro de adultos, donde estudié, conseguí el Graduado Escolar, el título de la ESO y aprendí informática. No fue solo formación, fue recuperar mi voz, mi espacio, mi orgullo.

Hoy, sigo aprendiendo. No me pesa lo vivido, pero sí me duele que tantas mujeres como yo no seamos reconocidas por lo que dimos por la sociedad. 

A los jóvenes les diría:  
No repitáis esta historia.  
Formaros, elegid, repartid.

Ni sabía bien lo que era un podcast, y poder vivir esa experiencia con los alumnos de la ESO fue realmente especial. Compartir vivencias entre generaciones, sentirme escuchada y ver su interés fue muy gratificante. Siempre abierta a lo nuevo, con ganas de aprender, compartir y seguir viviendo cada oportunidad que la vida me ponga delante, allí estaba yo llena de curiosidad.


domingo, 31 de marzo de 2024

Receta de pestiños de Ana Ortiz, Mis propias cosa

 

 
Quiro dejar esta receta para mis hijos si alguna vez la quisieran Hacer.

domingo, 11 de julio de 2021

ACCION DE GRACIAS AL FINAL DEL DIA


LA CUSTODIA PROCESIONAL DE LA PARROQUIA DE SAN MATEO DE BAÑO

LA CUSTODIA PROCESIONAL DE LA PARROQUIA DE SAN MATEO DE BAÑOS DE LA ENCINA

ACCION DE GRACIAS AL FINAL DEL DIA

Bendito seas. Señor. por haberme seguido dando

la vida en el día de hoy.

Por haberme seguido dando capacidad y medios

de trabajar.

Por procurarme trabajo y comida.

Por bañarme en la luz de tu sol.

Por haberme dado compañeros de trabajo. de penas

y de alegrías.

Por todo cuanto me has dado en el día de hoy.

Bendito seas. Señor. porque eres grande, luminoso

y bueno.

Bendito seas. Señor. por haber hecho la naturaleza

tan hermosa.

Bendito seas. Señor. porque sólo tú eres inteligencia

y amor; luz inmaterial que nada podrá oscurecer.

bondad que nada podrá empequeñecer.

Bendito seas. Señor. por hallarte más allá de mi

mirada v. sin embargo. dentro del término de mi

fe y de mi amor.

jueves, 4 de junio de 2020

Mas fácil con Lucía


La declaración del estado de alarma, fue publicada en el BOE el 14 de marzo de 2020
De repente todo cambia y parece que vivimos una película de ciencia ficción, el confinamiento, el miedo, la tristeza por tantas víctimas, aun sin conocerlas.
La distancia que nos separa de nuestros hijos y familiares es como una pesadilla. Sólo puedo rezar hágase tu voluntad; me parece egoísta pedir solamente por los míos.
Las llamadas y vídeo llamadas son el único contacto, el ánimo decae y la incertidumbre me aplasta.
En las conversaciones con Luci mi amiga, es más fácil desahogarse, como mujeres y madres la afinidad es inmediata. Ambas oramos por separado y decidimos unirnos en vídeo llamada para rezar juntas el rosario cada día. Lloramos juntas, otros días Lucía procura arrancarme una sonrisa con alguna de sus ocurrencias y yo sé que ella también necesita ser animada. Son las nueve de la mañana y el corazón ya late con más contento, nos vemos y lo primero es una risa por nuestro aspecto un tanto descuidado, que pelooooo  jeje; desayunamos juntas en la distancia, bueno la realidad que desayunar…. soy yo mientras ella mira como tomo mi café caliente y mis galletas de fibra mojadas de tres en tres. Comentamos los tremendos comunicados con los fallecidos y enfermos y el rezo del rosario es por todos los que nos dejan y enfermos.

 
Lucía que hubiese hecho yo todo este tiempo si en mi mañana no hubiese tomado fuerza de tu fuerza. Es cierto que en la oración no es fácil ser acompañada y tú has estado.
Decido guardar estas oraciones con sus imperfecciones y naturalidad para tener siempre el recuerdo amoroso de estos días y para estar siempre y para siempre unidas, no ha sido muy fácil porque muchas veces éramos interrumpidas y ya quedaba descartado; una sonrisa y seguíamos, lo importante era rezarlo y otro día sería.

 Quede esta entrada como recuerdo



Rosario a la Virgen de la Encina Misterios Gozosos (lunes y sábado)  

 Rosario a la Virgen de la Encina (misterios Dolorosos, martes y viernes).  



 Rosario Virgen de la Encina, misterios Gloriosos (miércoles y domingos)  

 Rosario Virgen de la Encina (misterios luminosos _jueves).

miércoles, 3 de junio de 2020

Oropel


Hace tiempo que tengo aparcado este blog de mis propias cosas, aquí comentaba mis vivencias, mis alegrías y lo cotidiano algo que sin lugar a duda era extraordinario sin saberlo. Tú estabas en mi vida Isabel, como ráfaga de aire fresco, tú eras tú, te fuiste y mis deseos de compartir  desaparecieron. No podía escribir y desnudar  el dolor y la ausencia.

Muchas cosas han ocurrido en estos cuatro años y medio, buenas y menos buenas. Es cierto que la vida sigue, no se detiene, nada es igual, sigue el reloj de la vida sin interrumpir nada y yo sola con mi soledad; rodeada de amistades con envoltura de oropel. La palabra AMISTAD, cómo osamos llamar amigo a otro cuando solo nos mueve el interés. Decepción y falta de entendimiento me embargan y aun sabiendo que no me he de preguntar por qué, lo hago, y no es bueno querer saber en vez de confiar en la voluntad del Señor. El desierto en que me siento acompañada solo de tu infinita misericordia pasará, quiero recuperar mi sonrisa, ser yo otra vez, ser libre.

Me he dado cuenta que ya no sonrío ni tengo sueños. Madre mía del cielo tú no necesitas almas agonizantes sino expresiones alegres, caridad y amor. Solo te pido que me sostengas en mis días fatigosos y que, al abrazarme a tu hijo, Él no me deje caer, me siento cansada y agobiada por cargar cruces inventadas revestidas de apariencia, deslealtad y falta de amor. No necesitas oro ni plata, y te duele el desamor del hombre que se empeña en llenarte de todo cuanto no precisas. Líbrame del mal Amén

Seguiré contando mis sentimientos y el regalo de cada día LA VIDA dando gracias al Señor


sábado, 30 de mayo de 2020

Caracoles con hierba buena RECETA DE MI CARMEN

Ingredientes

1/5 kg. caracoles pequeños
1 peladura de una naranja
Pimienta negra en grano
Cayena molida al gusto
½ bote de mezcla especias en grano para caracoles marca la Barraca (Cilantro, cominos, pimienta negra y guindilla)
1 manojo hierbabuena
Sal gruesa y fina
Opcional pero es un toque que me gusta--1 Pastilla de caldo de pollo
Azafrán_ unas hebras 

Muy importante es la adquisición de los caracoles en una tienda de confianza, Pescadería de supermercado Día de Baños de la Encina. Confianza y seguridad, la materia prima es garantizada, Paqui es muy especial y nunca te falla en el producto, sea el que sea. Gracias 

Nunca fue mi deseo aprender a preparar caracoles, casi me negaba a hacerlo; quizás fuese mejor decir no tengo ni idea. Pero.... un encierro forzoso tras la pandémia y sabiendo cuanto le gustan a mis Antonios me decido. ´

Si a alguien tenía que preguntar sería a la mejor en esta receta, tras años a cargo de una taberna con su ganado prestigio, MI CARMEN (mi hermana madre) que es la mejor del mundo preparando caracoles. Mi madre decía que su hija lavaba el agua y para esto del caracol... bueno la verdad es que para todo y sobre todo la limpieza

Lo primero que haremos, es lavar bien los caracoles (con agua fría) al menos tres o cuatro  veces con agua clara sin nada mas, removiendo hasta que el caracol se vea aparentemente limpio, ya que por supuesto aún no lo está.

 Ponemos  en seco, un puñado de sal gorda y movemos bien con cuidado de no romperlos  

Hubiese preferido no poner la imagen de los caracoles con sus babas pero si vamos a repararlos mejor
haceros la idea.....

Movemos con ambas manos de fuera hacia dentro removiendo sin cesar hasta que los caracoles suelten tanta  mucosidad que casi no se ve el caracol

Enjuagamos hasta que los caracoles suelten  la mucosidad

Al cambiar el agua el escurridor es para no perder ni un caracol. 

El proceso se repetirá hasta en tres ocasiones, osea:


 Llevamos cuatro enjuagues de agua clara, más tres  lavados con sal y sus tres enjuagues y los que nos quedan más adelante


Aparentemente el caracol está limpio,ponemos en una olla con agua fría al sol, si lo hay, si no pues dejamos simplemente que salgan fuera de su cascarón

Esta parte es importante
 Para que no tener que vigilar que no salgan del recipiente y no quede ninguno esperándote, tapamos con una tapadera de cristal para que ellos busquen el sol y queden todos fuera y al llenarse de agua no podrán volver a esconderse
Es la parte que mas me cuesta, lo veo de una crueldad, que mejor no pensarlo

Sal caracol, col col y verás a tu padre y a tu madre comiendo migas en un serón, no se por qué se viene esta canción a mi mente pero era diferente yo jugaba en la huerta y veía como el caracol dejaba su rastro de baba y se encendía en el baldar entre las piedras
Mientras  tanto vamos preparando el caldo de los caracoles en una olla

1 peladura de una naranja
Pimienta negra en grano
Cayena molida al gusto
½ bote de mezcla especias en grano para caracoles marca la Barraca (Cilantro, cominos, pimienta negra y guindilla)
1 manojo hierbabuena
Sal
1 Pastilla de caldo de pollo
Azafrán

La monda de la naranja y la hierba buena esperamos hasta que los demás ingredientes hiervan unos seis minutos, ya que el sabor es estupendo pero ennegrece el caldo solo debe hervir unos minutos y colar el caldo

Los caracoles ya fuera se ponen a fuego muyy lento  hasta que no se mueva ninguno y comiencen a coger un tono blanco, nunca deben romper a hervir.

Seguidamente pasan aun escurridor para que tiren bien esa agua, y muy importante, con agua templada para que no se endurezcan volvemos a lavar varias veces
Seguidamente colamos el caldo y ponemos a hervir y ponemos sobre el caldo colado los caracoles, al romper a hervir con los caracoles apartamos y con un colador mas fino, volvemos a quitar algo de espuma que veremos que no es otra cosa que restos de baba, es curioso ver como los caracoles suben y después vuelven a bajar. Todo está concluido, han pasado unas tres horas.
Deben guardarse en la nevera una vez fríos, al día siguiente se pueden tomar fríos pero si los preferimos calientes solo debemos calentar el caldo. Por amor lo que es una capaz de hacer
Pudiese éste ser el trailer del corto como matar a los caracoles jeje